martes, 3 de junio de 2008

Un muerto y dos vivos


Dos ancianos, detenidos en Nueva York al dirigirse a un banco con el cadáver de su vecino. Cargaron con el muerto para cobrar su cheque.

Dice el proverbio que el hambre agudiza el ingenio. Y en Hell’s Kitchen (La Cocina del Infierno), uno de los suburbios más degradados de Nueva York, se han visto todo tipo de actos de la mejor picaresca.
Pero ninguno supera el que intentaron James O’Hare y David Dalaia, ambos de 65 años, después de comprobar que su vecino, Virgilio Cintron, había muerto antes de poder cobrar un cheque de 355 dólares (284 euros) que tenía encima de la mesa.
Bajo el influjo de algunos de los más populares filmes de comedia negra, como "Este muerto está muy vivo", los dos amigos sacaron a Cintron en una silla de ruedas y lo llevaron al banco más cercano.
O’Hare entró al establecimiento para cobrar el cheque. Al ser preguntado que dónde estaba el destinatario, señaló el ventanal del banco.
Sin embargo, ya era demasiado tarde. La silla de Cintron ya estaba rodeada de decenas de curiosos que habían visto cómo la cabeza del muerto caía sospechosamente cada vez que Dalaia intentaba apoyarla en el respaldo de la silla.
Los dos pícaros acabaron la tarde en comisaría y pueden ser procesados por fraude.

Noticia publicada en El Mundo.

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