jueves, 3 de julio de 2008

Verano, cruel verano



Tras haber doblado al fin el Cabo de las Tormentas, nuestro crucero de verano prosigue su deriva a lo largo de un mes de julio que promete ser ardiente, intenso y pegajoso como un helado en manos de un niño.
La temperatura es caliente, caliente con un ciento por ciento de probabilidades de pasión.
No tienes más que mirar alrededor: para derretirte de tentación como un polo de limón sobre el asfalto de Georgia.
Por eso el verano es cruel, porque es demasiado sexy.

1 comentario:

Slava dijo...

Me apunto a ese verano sexy!!!!
Cuánta crueldad se esconde en las terrazas... ¿Existe algo más cruel que unas sandalias de tacón?
Dior...

Un beso Pallol