martes, 19 de agosto de 2008

Fantasía oriental I










Se llama El Pabellón Chino, está en Las Rozas y es una especie de aquarama a las tres delicias. Es decir, que comes tus rollitos de primavera y tu pollo frito al limón sobre un suelo de acuarios llenos de especies vivas e iluminados con neón.
Todo por el mismo precio, cocina oriental y visión acuática.
El resto del local no desmerece el conjunto, decorado como un salón de bodas cursi con cortinas salmón, lámparas de cristal, cenefas de latón dorado y el eventual toque chino de cuadro con dragón lacado en la pared.
Una fantasía oriental de la que sólo los chinos pueden ser capaces.
Para ellos no parece existir ninguna frontera entre el buen y el mal gusto.
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Es posible que en el pasado el sentido estético de los chinos fuera atractivo y refinado, pero lo que es ahora, todo lo que tocan -o fabrican- se convierte en algo de muy dudoso gusto.
Abran lo que abran, sea tienda o restaurante, se convierte en un emporio de lo kitsch.
Y si como dicen algunos hay que identificar kitsch con modernidad, después de ver la ceremonia de apertura de los juegos, los chinos definitivamente son los putos amos.

2 comentarios:

ciudadanoe dijo...

pos a mi me mola el restaurant este...será q soc mu kitschorra!
y discrepo de tu observación respecto al dudoso gusto...es como la casa de extremadura en barcelona o la de granada en madrid: un conjunto de topicazos folkies (so, kitschies) para atraer a una clientela q no tiene ni puta idea de lo q comen realmente lxs chinxs (q x supuesto, no es nada de lo q aparezca en un menú).
prueba a meterte en el subterráneo chinatown de plaza españa en madrid (si sigue existiendo) y verás la carta de un restaurante chino para chinos...verás también q es muy blade runner, + ciborg q kitsch...pero tú esto ya lo sabes...lo q eres es una polemista. besoxxx

David Pallol dijo...

Pues claro q sitios como este tienen su punto!
A mí me fascina lo kitsch como al que más!
Lo q no se puede perder es el criterio, por mucho q ahora vivamos la santificación de lo hortera y vulgar.
Pero básicamente estamos de acuerdo: lo kitsch es la sal de la vida.
besos de plástico made in Taiwan