martes, 29 de diciembre de 2015

Mis 10 héroes del 2015


1.   José Mujica. El ex presidente de Uruguay es una lección de humildad, compromiso y ética con patas. Un viejito resabiado y sin pelos en la lengua, a veces hasta lo áspero, encorvado y chaparrito pero con una altura moral que lo convierte en faro del mundo. No es fácil vivir con coherencia, pero Mujica hace que lo parezca. Gracias por existir, maestro.


2. Stéphane Charbonnier, director asesinado de la revista Charlie Hebdo. Murió con las botas puestas, defendiendo su compromiso con la libertad de expresión. Yo tampoco entendí la postura de Willy Toledo, tratando de justificar este crimen: se columpió de lado a lado. 
Qué ganas de obcecarse y de confundir las cosas: A Stéphane y sus compañeros no los mataron porque Occidente bombardee nada, los mataron por satirizar a su profeta y su religión. Por atreverse a bromear con ello, es más, reivindicando el derecho a hacerlo. En una entrevista, Stéphane citó la famosa frase 'Prefiero morir de pie a vivir de rodillas' y fue consecuente hasta el final. Madera de héroe le llamo a esto.  


3.      La abuela siria del vídeo, que planta cara a unos sicópatas del ISIS y les canta las 40. Yo creo que es la edad lo que reprime a los barbudos de degollarla in situ -bueno, eso y que conoce el Corán mejor que ellos-, porque ella desde luego no se corta un pelo: les encara sin miedo y una tras otra les suelta verdades como puños, en una ráfaga verbal como de kalashnikov. 
El día que los liberen de esta horda, que le levanten a esta abuela tan valiente un monumento en alguna rotonda de su pueblo.



4.      Anonymous. Los nuevos cibervengadores, un colectivo mundial de hacktivistas que parecen salidos de un capítulo de Black Mirror y tienen ese punto de fantasma justiciero on line que solo añade más carisma a sus acciones. 
Fueron de los primeros en reaccionar sensatamente tras los atentados de París: atacar al Daesh donde más les duele, en las redes sociales donde hacen constante proselitismo, y en Internet, que es el medio que los del Estado Islámico han sabido explotar tan bien. Bravo por ellos. 



5.     Los socorristas voluntarios de la empresa catalana Pro-Activa, que llevan desde el pasado verano rescatando refugiados del mar en las islas griegas. Los nuevos almogávares del altruismo. O cuando el grito de ¡desperta ferro! se convierte en una acción de humanidad. Hasta el momento han salvado más de 200 vidas. Medalla al mérito civil ya.



6.    Yanis Varoufakis. El vengador del pueblo griego, carismático y sexy. Se enfrentó al austericidio dictado por Merkel con espíritu de guerrero espartano. Esta vez los persas pasaron, pero durante unas semanas devolvió la dignidad a su gente. 
Con él se aventó la leyenda urbana de que su mujer había inspirado, en su época de estudiante en una art school británica, ese himno de los 90 que fue Common people. Ironías  de la vida, él acabaría defendiendo a la gente corriente frente a la plutocracia europea, con un coraje helénico que no se veía desde las Termópilas



7.  Manuela Carmena, por la entereza con que aguanta la lapidación mediática de la derecha, entre la que provoca un odio acérrimo digno de mejores demonios. No han tenido piedad con ella, no le han dado la más mínima oportunidad: olvidando las más elementales reglas de cortesía (que parecen reducirse a saber utilizar los cubiertos), se han lanzado a echarle mierda encima desde el minuto uno. Es lo que tiene ser tan ruiz. 
Ella, pese a todo, sigue siendo una señora, tan de los pies a la cabeza como las suyas. Con una trayectoria admirable y una calidad humana que salta a la vista. 
Ánimo, alcaldesa.    




8.      Femen. Sus armas son las de Afrodita A: pechos fuera, método de guerrilla urbana controvertido pero mediáticamente eficaz. Aunque solo sea porque se han manifestado por la causa de los homosexuales en Rusia, su lucha es mi lucha. Y debería ser la de todos, porque estas chicas allí donde van denuncian la opresión y la falta de libertad. 
Descubrí a Inna Shevchenko, una de sus activistas, en el documental Everyday rebellion y me pareció una mujer valiente y con las ideas muy claras: sabe lo que hace y a lo que se expone. En Femen tienen los ovarios bien grandes, y lo demuestran continuamente: además de tetas exhiben un coraje que ya quisiéramos muchos de nosotros. 



9.      Ashraf Fayadh, el escritor sentenciado a muerte en Arabia Saudí por apostasía. Otro valiente. La libertad de conciencia sí que es un derecho humano y debe prevalecer sobre falsas pamplinas como la libertad religiosa, que de libertad no tiene nada porque solo funciona en un único sentido: tolerarles todo a los que no toleran nada que no sea lo suyo. 
Arabia Saudí me recuerda a Abdallah, el niño consentido e insoportable que martiriza a los habitantes de Moulinsart en Stock de Coque. Nadie le chista porque es el hijo del emir; por eso toleran y disculpan sus diabluras. 
Con ellos pasa lo mismo: mientras tengan petróleo bajo el culo, se les consentirá todo. Y hasta se les pone a presidir el consejo de DD HH de la ONU, cuando tienen la mayor tasa anual de decapitaciones per cápita. 
Arabia Saudí es la semilla del mal islamista, el reino de Mordor en la tierra, una broma pesada como las de Abdallah. En un mundo menos hipócrita, sería un país apestado. 
Sueño con el día en que se les sequen los pozos.


10.  El padre Ángel. Abrí la lista con un señor que es ejemplo vivo de ética ciudadana, lo cierro con otro que lo es de cristianismo militante. Por iniciativas suyas como la de abrir 24 horas la iglesia de San Antón de Madrid o la cena de nochebuena para indigentes que promovió en el Ayuntamiento. Habrá un Christopher Hitchens que le busque las sombras, pero para mí es de esos tipos que te devuelven la fe en la humanidad. Además, le encuentro íntegro y sincero. Si lo de su nombre no es casualidad, este ángel ya se ha ganado sus alas en la tierra.   

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