Post autocensurado, sometido al nihil obstat de las autoridades eclesiásticas (que solo me pidieron que cubriera más mi pronunciado escote) y en el que es conveniente leer la letra pequeña.
El rumor corre por ahí, algo se está gestando, lo que quiera que sea que pueda venir, el mundo sigue girando. Dicen que el próximo gran acontecimiento está aquí, que la revolución está cerca, pero para mí todo está bastante claro que solo es un pequeño trozo de historia repitiéndose.