viernes, 1 de junio de 2018

El canal más perturbador de youtube


Se llama 2h32 y es un canal que canaliza pesadillas.
Parece el producto de una mente enferma. O al menos, bastante enfermiza.
Es desde luego de lo más bizarro, original y diferente -casi con cualidad de deep web- que te puedes encontrar en youtube.
Tiene esa cualidad mórbida de las vacas descompuestas de Damien Hirst, pero engancha y es tan sexy como puede serlo un vampiro.
Apenas llega a los 20 mil suscriptores, gente a la que le va el morbo (entre ellos, yo).


El canal cuenta con tres listas de reproducción: 2h32, II III II y Encore.
Todos los vídeos -excepto uno: Overture- comienzan igual: con un reloj digital rojo que marca el tiempo a partir de las 2:30:00 am durante unos segundos. El reloj vuelve a aparecer casi al final.
No es el único patrón que se repite.
Los vídeos tienen todos la misma duración: 2 minutos y 32 segundos. Se sube uno al mes, siempre el mismo día: el 23.
El primero de todos -que lleva también por título 2h32- es una especie de tráiler, con un montaje que incluye planos de los vídeos subidos después y de otros aún inéditos.
Todos los vídeos comparten la misma imaginería tétrica y fantasmagórica, crepuscular, inquietante, con escenas nocturnas en un bosque lleno de criaturas extrañas, con una estética que picotea del terror gótico victoriano, La bruja de Blair y American Horror Story.
Este es un buen ejemplo:



Con títulos como Atroz o Abominable, los vídeos del canal parecen componer una historia, por más que su orden o timeline no quede claro ya que siguen una secuencia random. 
Quien está detrás del canal está tratando de decirnos algo, aunque no se sabe muy bien qué: el sentido solo parece existir en su mente retorcida, aunque proporciona algunas claves: el primer comentario de todos sus vídeos es suyo, repitiendo de nuevo patrón: escrito en la frente de una calavera ASCII, un minutaje del vídeo, siempre entre los 2 minutos y los 2:30:


Lo que puede significar, nadie lo sabe.
Todo en torno a este canal son conjeturas y misterio.


Este es el artista macabro detrás del canal ad hoc. Tiene abierto Patreon bajo un nombre peculiar: 'P is creating nightmares' (P está creando pesadillas).
P es como prefiere ser conocido 'a efectos prácticos'.
Suyos son los vídeos que provocan desconcierto y desasosiego en el espectador, con una banda sonora que mezcla música, voces distorsionadas y ruidos. 
En Patreon te invita a ser la orquesta de su sinfonía, y anuncia nuevos proyectos terroríficos. 
¿Aceptas su invitación?

jueves, 26 de abril de 2018

En la fiesta de Blas

De Lezo. ¿Cuál si no? No te la has podido perder. Todos emosido invitados. Estos últimos años ha sido un no parar de celebrar y recordar al medio hombre y sus proezas. Hemos tenido a Blas de Lezo hasta en el ramen de los chinos. Y todavía tienes que leer un tuit ingenuo como este:


Angelitos. Han debido de pasar 7 años en el Tíbet. Ante tal desconexión de la realidad, me vi obligado a puntualizar:


No creo que esté exagerando. Se podría hablar de Blasploitation sin problema. 
Han utilizado su nombre hasta para bautizar una de las mayores operaciones policiales contra la corrupción. No sé hasta qué punto nuestro héroe se verá complacido de verse involucrado en estos enredos que, sin duda, mancillan su nombre. Y eso que los que lo ensucian son, paradójicamente, los que más lo invocan luego.

Nuestra clase política más apolillada, la que podría formar parte de la decoración de un parador nacional en los años 70 entre muebles castellanos y armaduras, lo suele citar. Más que a Paulo Coelho y a Winston Churchill:


Aunque su frase más conocida sin duda es esta:



Luego ellos, los ingleses, bien que se toman la revancha en Salou, Ibiza y Magalluf. Además de que no se complican la vida buscando orientación: para qué, si ya nos están meando encima.
¡Ay si don Blas de Lezo levantara la cabeza!
O a lo mejor te decía que bueno, que no dejan de ser unos hijos de la Gran Bretaña pero que activan la economía local y dejan mucho dinero.  
Vete a saber. Entramos ya en el terreno de la ficción especulativa.  

Lo indiscutible es que Blas de Lezo se ha consagrado como campeón del imperio español, pero es un campeón reciente. Sería interesante seguir el rastro de quienes fueron aupándole al pedestal de la opinión pública. De la misma manera que hicieron los de Politikon con Tabarnia, deberían usar herramientas de visualización de datos para seguir el rastro a la campaña pro Blas de Lezo. Sería interesante trackear su origen, seguir sus ramificaciones. Esto, desde luego, no ha sido nada casual.

Pero qué más da, si se ha conseguido el efecto. Hoy Blas de Lezo está más vivo que nunca. Parecía que no le quedaba mucho body para tanta marcha, pero mírale ahora: hecho todo un influencer. Tiene hasta su cuenta en twitter:



Algunos, pese a todo, no terminan de tomárselo en serio:



El humor irreverente, que no respeta nada.
Ya hay que ser descarao, cuando hoy meterse con Blas de Lezo resulta tan feo como pegarle a un padre con un calcetín sudao.
Con Mahoma no hay huevos.
Con Blas de Lezo tampoco:


Cuidado: nadie dice que esté mal celebrar a nuestros héroes, es solo que con Blas de Lezo hemos llegado a un punto de saturación. Está por todas partes. Te lo encuentras, por ejemplo, dando nombre al cole al que va una de mis sobrinas.
El mismo, por cierto, que inauguró Ignacio González cuando aún estaba por hacer



A veces da la impresión de que no puedes escapar.
Si hasta se ha ido de gira por España, vendiendo un CD con sus greatest hits.
¿Hasta dónde llegará la Blasdelezomanía?
¿Veremos un merchandising todavía más loco?
¿Un juego 'monta-tu-Blas-de-Lezo' a lo Mr Potato?
¿O a lo mejor sería un fracaso comercial por incluir pocas piezas?


Son muchas preguntas sin respuesta. Mientras tanto, don Blas de Lezo nos contempla impasible y altivo desde su pedestal, en la madrileña plaza de Colón, epicentro del españolismo frozen in time o de capa y espada (vestuario de Sastrería Cornejo). 
Es un monumento digno, aunque a mí se me queda corto. Yo le habría puesto con el miembro fuera, en la mano, meando tan chulo en dirección a Inglaterra.  
Y con chorrito de agua, como el Manneken Pis.

No solo habría sido lo más coherente, es que hoy sería una de nuestras principales atracciones turísticas. 

sábado, 17 de marzo de 2018

martes, 20 de febrero de 2018

Las 5 mejores reacciones en FB a Marta Sánchez y su versión del himno

En el nº 5, 'Qué mala es la envidia':


En el nº 4, 'Hagan el favor':


En el nº 3, 'Opciones alternativas':


En el nº 2, 'Verdades que escuecen':


I per fi, al número 1, el millor dels millors...  'Nuevos proyectos artísticos':

sábado, 20 de enero de 2018

Dossier 'doodles de Google'

Son una sorpresa diaria, a veces una alegría. 
Son curiosos, interesantes, divertidos. A veces dinámicos, casi siempre estáticos. A veces interactivos, siempre pedagógicos. Son como el libro gordo de Petete: enseñan y entretienen.
Hasta la fecha han publicado más de 2 mil. Aquí hay una selección de los mejores de ellos.
Los doodles -por si alguien todavía no lo sabe- son los cambios en el logotipo de Google con los que conmemoran acontecimientos varios y, sobre todo, la vida de personalidades ilustres del arte, el pensamiento y la ciencia.



Sobre ellos, este tipo mantiene una teoría harto curiosa: cree que Google tiene la certeza de que hay vida más allá de la muerte. Si os fijáis, al pinchar el doodle y aparecer la pestaña que aclara quién es el personaje homenajeado, jamás celebran la efemérides del fallecimiento: siempre hablan de su 180 o 160 cumpleaños.
Como si todas esas personas siguieran vivas.
En alguna parte.

Es posible que Google haya accedido al secreto de la vida eterna, como también quiere acceder al de la eterna juventud con su programa Calico
En realidad no hay secreto que se le escape. Lo sabe todo de ti, de mí, de nosotros. Nos conoce como si nos hubiera parido, que para eso nos monitoriza todo el día. Resulta intimidante. A veces, también, reconfortante: en mi último cumpleaños, el único que me felicitó fue Google.


El caso es que, a lo tonto, casi sin notarlo, Google está derivando en algo tentacular y omnisciente que no sé muy bien hacia dónde nos lleva. Hay señales, eso sí: los doodles. Son los heraldos diarios de ese mundo nuevo con un nuevo evangelio, laico, racional y humanista. En la compañía aseguran que en los doodles pretenden reflejar ‘el espíritu innovador de la compañía.’

Será por eso que no son simples fantasías animadas de ayer y hoy: detrás hay toda una agenda. Un mensaje. Y es universal. Los doodles de Google, con su santoral racionalista diario, han venido a sustituir al caduco santoral católico o luterano. 
En los doodles de Google, con su amplia galería de figuras científicas, la ciencia prevalece. Es reina, es soberana, es heroína. Es Dios.


Como que me extraña que la iglesia católica, que con la fiesta de Halloween sí ha contraatacado con su propia versión, no haya tenido reflejos en este caso, ofreciendo un buscador alternativo con la estampita del santo o la mártir del día. 
Obsesionados como están con pelear ese Satán que es la ideología de género, se la están colando y bien gorda en este frente de la guerra cultural: Google está redimensionando la mente de la humanidad, combatiendo sus prejuicios, iluminándola, alejándola de la ignorancia y la superstición. También es verdad que no hay iglesia ni culto que tenga su alcance: miles de millones de personas, a diario. No hay púlpito que pueda competir con esta plataforma. Ni con su carisma.

Pero los doodles de Google no solo dan preferencia a la ciencia: también dan el protagonismo que merecen a la otra mitad de la humanidad: las mujeres. No solo es otro rasgo fundamental de los doodles, es todo un cambio de paradigma.
Para apreciarlo en su justa dimensión no hace falta haber crecido, como yo, entre portadas de InterviúPlayboy (la revista USA que seguía el mismo patrón: reportajes y entrevistas audaces junto al desplegable central con la conejita del mes, que ya a mí me parecía denigrante), aquellos calendarios de taller mecánico y frutería que eran puro erotismo kitsch, las chicas de las contraportadas de AsMarcalas mamachicho de Tele 5.
Ver ahora cómo Google retrata a las mujeres por su valía y no por sus tetas creo que supone un grandísimo avance. Ya era hora de descubrir o simplemente recordar tanta escritora, tanta pionera, tanta visionaria, tanta científica. 
Los doodles de Google están reparando una injusticia: el silencio y ninguneo de siglos. A las mujeres las trata de igual a igual. A ellos solo les importa una cosa: si has contribuido con algo importante a la causa de la humanidad.

Bien por Google. Bueno, bien para mí porque, evidentemente, no soy el único que se ha dado cuenta de esto. Y a algunas personas no les hace nada de gracia. Es más, empiezan a estar convencidas de que la sede de Google esconde un nido de techies masones o Illuminati. Y que están tratando de instilar una determinada visión del mundo gota a gota, día a día, doodle a doodle.


Son ganas de ver conspiraciones por todas partes, aunque sí es verdad que, en los primeros doodles, se repetía insistentemente un simbolito esotérico, la trifuerza, formado por tres triángulos pequeños unidos que se supone representaban la sabiduría, el poder y el valor. 
La trifuerza, que era como una cagada de mosca pero ahí estaba, causó cierto revuelo y terminó desapareciendo; algunos doodles, como el de Tesla, se rediseñaron sin él.

Pero digamos que sí, que hay una 'línea editorial' para los doodles. No hay que ser muy avispado para apercibirse: es bastante explícita. 
En Google, de todos modos, están abiertos a sugerencias sobre a quién dedicarle uno: aquí te aseguran que estudiarán tu solicitud.
Yo estoy por mandarles una propuesta: Lola Flores. Y que, por favor, sea de los animados, con uno de sus zapateados arrebatados y sublimes.