lunes, 22 de septiembre de 2008

Graffitti bridge















Abandonamos nuestro enganche cromático con el rosa no sin antes mezclar pink con algo de punk y comentar que, por lo que vengo observando últimamente en numerosos grafitis, el rosa es un tono que está de moda entre los escritores o grafiteros.

Es más, la tendencia que apunta en muros y paredes es la de combinarlo preferentemente con plata (también con azules, blancos y negros), utilizándolo sobre todo para siluetear, bordear, rellenar, sombrear y también para trazos y tags.

Mola este rollo naif, con un toque como de ajuar de Barbie, aunque a mí esta paleta de sprays me recuerda un poco a los colores que el decorador Pascua Ortega eligió para adornar calles y edificios en la boda de los príncipes, cuando Letizia todavía lucía otra nariz.

Por otra parte, no es mala señal que el esprai de color rosa se esté haciendo cargo de las cosas: al menos demuestra que los rudos grafiteros, muchachotes gamberros curtidos en la acción, han perdido cualquier prejuicio respecto al uso de un color tan poco guerrillero y varonil.

Quizá, después de todo, estemos avanzando...

2 comentarios:

moönriver dijo...

el rosa y el plata más allá de barbies y casas reales, me ha encantado el post Pallol :-)

y esto que me he encontrado es como muy para TíQueEresTanDeTechno

http://www.pinksilver.net/

besis**

ciudadanoe dijo...

moon me ha quitado de la boca las words...el gris o el plata con el rosa son lo último en escritura mural ;-)